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La importancia de la RSC y la Gestión de la Diversidad en el consumo

Sábado 21 Febrero 2015

Los consumidores valoran cada vez más la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) en las empresas, y la gestión de la diversidad, como parte de la RSC, se sitúa como la tercera más valorada, por detrás de la ética y la transparencia empresarial.

Existen una serie de elementos valorados por los consumidores y que influyen a la hora de elegir un determinado bien o servicio: la relación calidad-precio, la marca, el diseño, etc. Sin embargo, la sociedad se está volviendo mucho más exigente en lo que al consumo se refiere. En los últimos años, se empiezan a valorar otra serie de aspectos que van más allá del producto en sí y que tienen que ver con la gestión de la empresa, tanto a nivel externo como interno. Un 49% de los españoles realiza consumo crítico, descartando las marcas que no consideran responsables. 

El respeto por el medioambiente, los Derechos Humanos, el servicio que se da  a la comunidad, la colaboración con entidades sociales… son algunos ejemplos de actuaciones que se esperan de las empresas. La empresa forma parte del entorno y debe involucrarse en los problemas que puedan surgir en él.
 
Pero además, la gestión que la empresa realiza a nivel interno, principalmente en lo que respecta al trato con sus trabajadores, está siendo cada vez más exigida por los consumidores. En este caso, la gestión de la diversidad, referida a culturas corporativas en las que se realizan procesos de selección por competencias, y en las que no se discrimina en el día a día por factores como la edad, el sexo, la procedencia o la discapacidad; son elementos cada vez más valorados por los consumidores.
 
Esta idea se ve respaldada por los resultados del 5º estudio “El Ciudadano y la RSE” realizado por la Fundación Adecco. Con respecto al año anterior, se ha aumentado en dos puntos porcentuales la percepción de los clientes sobre de la importancia de la RSC en las empresas. La gestión de la diversidad, dentro de la RSC, se sitúa como la tercera más valorada, por detrás de la ética y la transparencia empresarial.
 
A la vista de estos resultados, podemos concluir que la RSC y la gestión de la diversidad son rentables para la empresa, ya que mejoran la imagen corporativa y suponen un aumento en el consumo de sus productos.