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Equipos y Diversidad: El Futuro Presente

Martes 7 Julio 2015

Existe hoy bastante consenso entre las altas esferas de empresas de todo el mundo en reconocer que el cambio de paradigma empresarial es una realidad que nos ha alcanzado y que implica una nueva concepción de la estructura organizativa de las entidades y de la concepción del trabajo. En esta transformación conceptual y práctica la diversidad representa un concepto clave.
 

Las palabras “equipo” y “diversidad” forman parte inexcusable de cualquier decálogo, tratado o foro de discusión sobre el carácter de la nueva realidad empresarial. Una realidad que se encuentra en pleno proceso de cambio y cuyo análisis ocupa desde hace un tiempo a todas aquellas entidades centradas en tratar de adaptarse a las características de la sociedad actual. En este momento de transición inevitable conviven los modelos tradicionales e inmovilistas junto con la nueva visión del trabajo.
Esta nueva visión resta importancia a la suma de trabajos individuales y aboga por la fuerza de los equipos como unidad mínima de acción realmente efectiva dentro del nuevo mapa económico mundial. Los equipos de trabajo de las empresas implicadas en el cambio de modelo manejan conceptos básicos para su funcionamiento como son “diversidad”, “objetivo común”, “conflicto y consenso” o “compromiso e implicación”.

El pasado mes de mayo tuvo lugar dentro del foro Management 2020 un encuentro entre directores ejecutivos de algunas de las principales compañías argentinas, en el que se discutió sobre los cambios más significativos que afectan al contexto de la empresa actual con proyección hacia el futuro. Algunas de las conclusiones más significativas extraídas de esta mesa de discusión fueron las siguientes: 

- Los equipos diversos aportan distintos puntos de vista al trabajo. Se generan, de este modo, múltiples posibilidades de abordar problemas y afrontar nuevos retos.
- En conexión con el anterior punto, la diversidad está ligada a la innovación y, por tanto, al éxito. La posibilidad de actuar desde equipos que trascienden las fronteras geográficas supone una garantía de progreso empresarial.
- Es muy importante partir de una fase de debate en el que participe todo el equipo, previa a la toma de decisiones. Las diferentes opiniones y puntos de vista han de confluir hacia un consenso enriquecedor que haga que todos los miembros del equipo se sientan identificados con la resolución final adoptada. El debate y el conflicto generan, por tanto, unión, compromiso e implicación.
- En los equipos de trabajo nadie es imprescindible. Lo que sí es imprescindible es el equipo en sí (cada trabajador como parte de la suma total) y por eso hay que potenciar su desarrollo, cohesión y la fluidez de sus acciones.
- Hay que fomentar una cultura de empresa que respete la individualidad de cada persona. El fomento de la inclusión y la diversidad en las plantillas es un paso necesario para optimizar el funcionamiento de los equipos. Lo ideal es que esta cultura empresarial surja desde la propia entidad y no sea necesario que se instaure a partir de exigencias externas.